vallehermoso28°11’17.9412” N
17°15’46.1838” O *

La población del municipio de Vallehermoso, el mayor de la Gomera, se reparte entre el casco urbano y numerosos barrios diseminados por todo el territorio municipal (Chipude, El Cercado, Alojera, La Dama, Macayo, El Ingenio, Epina, etc.). La agricultura sigue siendo uno de los pilares sobre los que pivota la actualidad económica de este municipio, siendo sus principales cultivos la vid, el plátano y los dedicados al autoconsumo como la papa, los frutales o el millo. Debemos destacar la laboriosidad de los artesanos que trabajan la penca o raquis de la palmera, los telares, la alfarería tradicional, el mimbre, la caña, la madera y la gastronomía que funde lo mejor del mar y la tierra en sus platos.

El municipio cuenta con una considerable superficie del Parque Nacional de Garajonay además de otros espacios naturales protegidos como Los Órganos, Roque Cano y La Fortaleza y El Lomo del Carretón que le otorgan un importante atractivo patrimonial.

El casco urbano de Vallehermoso presenta un buen número de viviendas antiguas, cubiertas de teja árabe, como muestra de la pujanza agrícola del municipio en el pasado. Además de ofrecer los servicios propios de un pequeño centro administrativo, el núcleo de Vallehermoso es lugar de visita recomendada para encontrar algunos de los productos más tradicionales de la isla, como la miel de palma, el almogrote, la parra, el queso artesano o la mistela del país, o para buscar alojamiento en las pensiones, apartamentos, casas rehabilitadas o en tranquilos hoteles, mientas se decide qué caserío visitar o el sendero a emprender.

El patrimonio arquitectónico de muchos caseríos es destacado, no por los edificios individuales, sino por la singularidad de los conjuntos y su notable valor estético. En este sentido cabe destacar El Cercado, Tamargada, Epina, Arguamul o Tazo, donde podemos encontrar antiguos hornos de teja, lagares comunales, palmerales y pequeñas huertas, además de otros notables ejemplos de la arquitectura popular de La Gomera. En la arquitectura religiosa cabe señalar el templo de La Candelaria, en Chipude, que data del siglo XVI y el templo de San Juan Bautista, en el casco de Vallehermoso, construido a finales del siglo XVII.

Vallehermoso es un pueblo con encanto y rico en lo que a manifestaciones culturales se refiere. Además del silbo, característica fundamental para comprender la idiosincrasia gomera, otro elemento que ha perdurado con el paso de los años, ha sido la cultura de la palmera, fuente inagotable de recursos a través del tiempo. Hablar de Vallehermoso es hablar de sus celebraciones populares. Fiestas que reúnen a los hijos del municipio repartidos por todo el mundo y retornados para la ocasión, donde no faltan las procesiones, bailando delante de la imagen, al ritmo del tambor y las chácaras, instrumentos creados por las manos de los artesanos de Chipude. Cada ermita y cada parroquia tienen su fiesta, algunas humildes, otras capaces de congregar a un gentío, pero en todos los casos son citas con un alto grado de respeto a la tradición y la costumbre heredada.