jonathanHáblanos un poco de tu trayectoria.
Músico profesional con más de dos décadas de trayectoria, especializado en músicas populares de diferentes culturas, en las que se utilizan instrumentos o recursos musicales para alterar el estado de conciencia o provocar estados de profunda calma. Este conocimiento en conjunción con un trabajo intuitivo y de investigación en el ámbito de la musicoterapia y la sonoterapia, han conformado una dinámica de trabajo basada en la influencia de los sonidos en las emociones del ser humano.

¿Dónde sueles realizar habitualmente tu actividad profesional?
Este tipo de trabajo normalmente se ofrecía en sesiones individuales, hasta que en la segunda edición del Festival, al ser tan alta la demanda, optamos por convertir la sala del jardín en un espacio colectivo, donde llevar a cabo la actividad en grupo, y con músicos en directo, creándose así “Nuzha-re”, un concierto sono-terapeútico, en el que se aplican distintas técnicas para crear un espacio de relajación y profunda calma, donde el público es envuelto por sonidos y músicas creadas sólo y exclusivamente para esa ocasión. Esta actividad en particular, se ha convertido en una de las más demandadas del Festival.

¿Cuántos años llevas vinculado a las actividades del festival?
Bueno, desde el primer día…, cierto es que en la primera edición acudí con Zen-Trío como músico principalmente, pero al encontrarme con aquel entorno espectacular, entendí que era un espacio para desarrollar todo el trabajo sobre el sonido, en el que me había embarcado hacía unos años. Desde entonces, formo parte del equipo como coordinador de eventos del festival y como facilitador de algunos de los talleres.

¿Qué tipo de beneficios consiguen las personas que participan en tus actividades?
En principio, cada una de las actividades que se desarrollan en el entorno del Festival están destinadas a todo tipo de público y dirigidas especialmente a potenciar la vitalidad, creatividad y bienestar de los participantes. Siendo éste uno de los objetivos principales, junto con la revitalización del Jardín en cuestión.

¿Ambientas de alguna forma el espacio del Parque para adaptarlo a tus necesidades?
…Si conoces el espacio, sabrás que ya el espacio en sí está sacado de un cuento de hadas…, un entorno bucólico que necesita únicamente de la presencia de las personas para que pueda desarrollarse cualquier actividad.

¿Cuál es tu rincón favorito del Parque?
Cada espacio tiene un encanto particular, no podría decantarme por ninguno en especial, pero quizás bajo las hayas del jardín, con esa luz que entra al atardecer…, puede ser la primera imagen que visualizo al pensar en el Festival.

¿Cómo crees que influye el Parque en el festival?
Obviamente no concibo el Festival ubicado en otro entorno, de hecho, sé que todo fue diseñado para ese espacio en particular, un enclave idóneo para el desarrollo personal y artístico, rodeado de naturaleza viva y en expansión.

¿Cómo recibe el público de Vallehermoso tus actividades?
Siempre hubo muy buena acogida por parte del público de Vallehermoso en particular y de todo la isla en general, muy buen trato personal, que se extiende hasta los profesionales locales con los que tomamos contacto.

¿Qué te comenta el público del festival cuando sale de tus actividades?
Suelen hablarnos de experiencias no conocidas para ellos, sobre todo con las actividades relacionadas con la música o la danza. Se muestran contentos de haber tomado conciencia del poder que ejercen en ellos, llevándolos de una emoción a otra de una manera fluida, amable y divertida.

¿Cómo animarías a venir a quienes nunca se hayan acercado a Atlántico Sonoro?
Si quieres detener el tren y salirte de la rutina diaria, si quieres atender a tus necesidades personales por unos días, reconectar con tu espacio personal y envolverte de una atmósfera propicia para ello, y además disfrutar de terapias innumerables totalmente gratuitas y buena música, no dudes en acompañarnos en la próxima edición del Festival Atlántico sonoro.

Cuéntanos un deseo para el festival.
Que, por favor, siga existiendo.