isidro_ortizPremio Canarias 2009 de Cultura Popular

D. Isidro dice que “el campo gomero suena a romance, a chácara, a tambor y a silbo”. Cuatro elementos a los que ha entregado su vida. Nunca esperó agradecimientos, pero en cambio no desperdicia oportunidades para reconocer las aportaciones de todas las personas que le han ayudado a desarrollar una tarea en la que jamás descansa: preservar los valores que heredó de sus antecesores.

Isidro Ortiz Mendoza nace en Temocodá (Chipude – Vallehermoso) en 1930. Durante años trabajó en la agricultura plantando, recolectando o elaborando y reparando las terrazas de su entorno rural. Esta actividad de supervivencia la compatibilizó con los quehaceres artesanos y musicales, pero fue a su regreso de Venezuela cuando se involucró de manera decidida en la preservación de las prácticas y usos de la música tradicional gomera. Es miembro fundador de Los Magos de Chipude y destaca como gran cantador de los romances de la isla, además de otros géneros musicales propios del ciclo natural de la vida (velorios, el nacimiento, los años nuevos o en labores campesinas).

Es conocida, la amplia labor que desarrolla en el mundo de artesanía tradicional. Don Isidro Ortiz Mendoza está considerado como uno de los mejores artesanos de chácaras y del elemento clave y fundamental de la música ancestral gomera, como es el tambor gomero, hecho que afirman los entendidos. De la mano de estos instrumentos, despliega una labor de recuperación del folclore tradicional gomero. Además, como intérprete ha sido maestro en este arte de renombrados instrumentistas que se han acercado a su conocimiento desde los cinco continentes.

Sin embargo, lo que más popularidad le ha reportado a Isidro Ortiz ha sido su trabajo en torno al silbo gomero y su preservación. Toda su vida ha destacado como un baluarte en la difusión del silbo gomero del que a pesar de su edad sigue siendo un importante maestro desarrollando su labor docente en los centros educativos de la isla. Además destaca por ser el autor del método de enseñanza denominado “el silfateo”, integrado en los centros educativos de primario y primer ciclo de la ESO de La Gomera.

La divulgación ha sido su gran vocación y su eterna contribución vital. El silbo, de la mano de Isidro Ortiz, ha traspasado los ámbitos de su isla natal entremezclando este lenguaje articulado con las nuevas tendencias de la música popular canaria, o asesorando a instituciones como la Academia Canaria de La Lengua. El silbo gomero ha buscado sus raíces en los diversos viajes realizados por Isidro Ortiz y ha sido conocido por un sinfín de visitantes y curiosos que han presenciado las innumerables demostraciones en las que ha participado.

Los amplios conocimientos de la cultura popular le han valido un amplio reconocimiento en el resto de las islas del Archipiélago y fuera de él. Desarrolla una importante labor divulgadora no solo del silbo gomero, sino de la música, los instrumentos, el baile, la sabiduría popular,…

Isidro Ortiz es un catedrático que no pasó por la academia; un autodidacta intuitivo, maestro de maestros. Sabía prever que era necesario crear un sistema que hiciera más fácil la transmisión del conocimiento que hace del silbo algo único en el mundo y supo darle importancia a la necesidad de mantener las formas en los ritos populares que los gomeros vienen practicando desde hace siglos.

Este año ha recibido el reconocimiento de la sociedad canaria, y aun en estos momentos que podrían ser de euforia, D. Isidro piensa en cómo seguir trabajando para que los herederos de su trabajo no pierdan de vista la importancia de respetar el legado que viene de ayer.